En la rehabilitación de la torre baja de la Basílica, se montó una estructura de Andamio BRIO de 92 m de altura empleando, como elemento estructural, brazos de 0,70 m de anchura. Sobre ellos, se establecieron, en todos los niveles, plataformas de trabajo protegidas para el usuario por barandillas de protección y rodapiés. Además se colocaron barandillas de seguridad que permitieron al montador proteger el nivel superior, antes de acceder hasta él, desde el nivel de trabajo. El sistema dispone de una escalera totalmente desmontable que proporcionó una circulación vertical cómoda, rápida y segura.
