La Estación de Autobuses de Pamplona, ubicada en el centro de la ciudad, integra la infraestructura destinada al transporte público en un entorno histórico amurallado rodeado de zonas verdes.
Este proyecto subterráneo se realizó teniendo en cuenta la restauración de uno de los revellines de la Ciudadela de Pamplona, en concreto, el de Santa Lucía.
El edificio, bajo rasante con tres plantas, alberga un parking con espacio para 598 plazas, una planta con oficinas y controles, y la propia estación con un total de 28 plazas y 24 de reserva.